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martes, 15 de noviembre de 2016

El Aura humana


Campo aurico 

Desde la antigüedad, el hombre se ha preguntado a qué se debía cierta luminiscencia corpórea que podía ser observada en determinados personajes de gran relevancia, sobre todo en aquellos considerados de procedencia divina. Así ya en el antiguo Egipto, podíamos observar como determinadas figuras de diosas o dioses, eran representados con una especie de aureola en la parte superior de la cabeza, tal seria el caso de la diosa Sekhmet. Esta cualidad se fue manteniendo con el paso de los tiempos, y en todas las culturas conocidas, podremos observar como dicho fenómeno se sigue representando en los distintos grabados y pinturas, donde a determinados personajes de tipo religioso y espiritual, como Buda, Mahoma, Moisés y sobre todo Jesús, por poner un ejemplo, son representados con un fulgurante halo de luz, que les rodea la cabeza. 


Pero antes de continuar, con el tema, quiero hacer un inciso y comentaros una anécdota sobre los cuernos que se pueden ver sobre la cabeza de Moisés en la escultura que esculpió Miguel Angel. Este hecho se debe a un error de San Jerónimo al traducir la palabra 'karan', que significa rayos de luz, como 'keren', que significa cuernos.



¿Pero, por qué ocurre ese fenómeno?, ¿qué es el aura? El aura siempre ha sido un tema de polémica y debate, ya que los estudiosos del tema no han llegado a ponerse nunca de acuerdo en su composición ni en el origen de su procedencia, lo que ha motivado diversas opiniones, si bien está generalmente aceptada la existencia del fenómeno, el cual ha sido objeto de exhaustivos estudios por parte de la comunidad científica, a fin de encontrar la explicación a la visualización de un fenómeno que parecía reservado únicamente a individuos con la capacidad de clarividencia, o a personajes religiosos en estado de trance místico.

Una definición que englobaría lo mayoritariamente aceptado sobre el Aura , vendría a decir lo siguiente : "El aura se puede considerar como un campo de fuerza o energía vital que envuelve a todo ser existente en nuestra naturaleza, seres humanos, animales y plantas, e incluso hasta los metales y minerales, poseen un tipo de aura especifico que los rodea." 

El campo de fuerza energético del aura humana, es producido por las distintas vibraciones y frecuencias, que emanadas de nuestro cuerpo, a través de los distintos puntos energéticos llamados Chakras (la palabra chakra, en sánscrito significa rueda, y su descripción se correspondería con las emanaciones de energías, destinadas a controlar el caudal y configuración que el sistema cuerpo-mente necesita; estando dicha energía compuesta de una materia sutil, la cual se hace imperceptible al ojo humano no experimentado).
Distribución de los chakras en el cuerpo humano
Pues bien, como decía, dicho fenómeno, se manifiesta mediante una gama de emanaciones lumínicas de una frecuencia de espectro ultravioleta, por lo que generalmente, no es perceptible a la visión humana, exceptuando a aquellas personas que manifiestan poseer cierta facultad de clarividencia y que se podría relacionar con un determinado tipo de plasticidad de dichos individuos en el cristalino del ojo. 



A este respecto, y como ejemplo ilustrativo, podríamos comprobar como los bebes y algunos niños de corta edad, son sensibles a estas manifestaciones cargadas de luminosidad y colorido en las personas que se encuentran a su alrededor, así como del resto de los seres vivos, y que no es otra cosa que lo que se da en denominar el aura. 


En el aura podremos observar una amplia gama de colores, éstos van desde el blanco, hasta el violeta, a imagen y semejanza de los que podemos ver en el arco iris. 

Esta gama de colores, dependerá como ya hemos comentado anteriormente, de la longitud de onda o frecuencia de tipo electromagnética, que controlan y procesan los chakras , los cuales además, tienen la facultad de incidir sobre las secreciones de las glándulas hormonales. 

Cuando los chakras funcionan correctamente, se emite una luminosidad homogénea y de tonos suaves, en el espectro ultravioleta, lo que indica una correcta armonía del cuerpo y la mente. Al contrario, los desórdenes físicos y psíquicos, son los responsables del cambio de color del aura, pasando a visualizarse colores oscuros o con manchas, aspecto que nos indicará una deficiencia a nivel físico, como enfermedades de tipo degenerativas, cáncer, procesos infecciosos, etc., así como desarreglos hormonales y psíquicos. A nivel espiritual, se interpreta como indicación del grado de elevación que posee el individuo. De ahí la gran importancia que la visualización del aura ha tenido siempre para los estudiosos y entendidos del tema, donde hasta hace poco tiempo sólo era posible acceder a través de las facultades de clarividencia. 

EXPLICACIÓN DE LOS CHAKRAS

Estudios científicos 
Paracelso

Es a partir del siglo XVI que Paracelso lo define de forma científica, y describe al aura como algo que se asemeja a una esfera de fuego. Posteriormente, cada vez son mas las personalidades científicas que estudian el fenómeno, así dos siglos después es Franz Antón Mesmer, quien realiza los estudios que le llevan a presentar la teoría del magnetismo animal, descrita como una energía de tipo electromagnética, la cual posee la facultad de poder ser transmitida de un ser a otro, demostrando excelentes facultades para la sanación.

Franz Anton Mesmer



Barón Carl Ludwing

















Ya en pleno siglo XIX, se desarrollan varios experimentos encaminados a demostrar físicamente el aura. Así en el año 1845, el químico alemán Barón Carl Ludwig von Reichenbach, publicó un libro describiendo un experimento sobre el aura, en el que aludía a las percepciones por él recibidas, procedentes de ciertos tipos de cristales, así como de los polos de los imanes, llevándolo a cabo con varias personas, las cuales encontrándose a oscuras en una habitación, visualizaron emanaciones lumínicas de energía, procedentes de las extremidades de las personas que allí se encontraban, ocurriendo de forma similar con animales y plantas. Las emanaciones lumínicas eran de diferentes colores, destacándose el rojo, el violeta, el naranja, y el verde.

Libro de walter John Kilner: " The Human Atmosphere"
Inmediatamente después ya en el siglo XX, durante el año 1911, el Dr. Walter John Kilner, gran estudioso electricista, y encargado del área de electroterapia del Hospital de Santo Tomas en Londres, sirviéndose de unas láminas de cristal preparadas con dicianina, pudo demostrar la existencia física del aura de los seres vivos, al descubrir como es posible observar el aura humana a través de la luz ultravioleta. El Dr. Kilner gracias a la observación que realizó sobre el aura, pudo formular un método que le permitiría diagnosticar las enfermedades incluso antes de que apareciesen. El sistema que el Dr. Kilner siguió para visualizar el aura con las mencionadas placas fue el siguiente:

"La persona a la que se pretende visualizar el aura, debe de situarse delante de una tela de fondo blanco (aunque también lo realizó con el fondo negro) dentro de una habitación oscura. Es imprescindible que el sujeto se encuentre desnudo en la parte del cuerpo que se desea visualizar, ya que la ropa impide ver el aura. Llegados a ese punto, el observador deberá mirar a través de la lámina tratada con el producto químico llamado dicianina a la luz del día, para posteriormente cerrar los ojos y, con la persiana bajada, a fin de que la habitación se encuentre totalmente a oscuras, visualizar el aura ".

Gafas con cristal de dicianina
Así fue como el Dr. Kilner pudo demostrar al mundo de que el aura humana existía y era posible su visualización, considerándose un hecho probado de forma científica.

Gracias a este descubrimiento sobre el aura, se pudo conocer cada vez con mayor exactitud su composición. Así, tendríamos que el aura está compuesta por varias capas, cada una superpuesta sobre la anterior, y que partiendo del contorno del cuerpo físico, se va extendiendo hacia el exterior del mismo, llegando a percibirse con total claridad hasta tres de estas capas, y a las cuales se les denominó de acuerdo a la siguiente descripción : 
Campo aurico

Primera capa o Doble Etéreo: En dicha capa se puede observar una pequeña franja oscura de un color gris claro, extendida por todo el cuerpo, ajustándose con total exactitud a la forma corporal. 

La segunda o Aura Interior : En esta segunda capa se observa que su anchura es de unos seis centímetros, e igual que la primera también se ajusta al contorno del cuerpo, presentando una mayor coloración o no, dependiendo del estado de salud de la persona, tanto a nivel físico como psíquico o emocional. 

La tercera o Aura Exterior: Esta capa comienza donde termina la segunda capa o Aura interior, y su anchura comprende de ocho a quince centímetros. 

Un dato curioso fue al comprobar que en las mujeres, esta tercera capa, era mucho mayor que en los hombres, desconociéndose el motivo de tal fenómeno. Así, mientras que en todos los hombres en los que se basó el estudio, aparecían las mismas características áuricas, en las mujeres, éstas eran diferentes, variando sus auras conforme tenían más edad y adquiriendo un tono más suave y sutil.

Otro fenómeno de gran importancia al que el Dr. Kilner le prestó atención, fue el comprobar cómo cuando coincidían dos tipos de auras, unas fuertes y sanas y las otras auras, débiles sin apenas energía, estas últimas auras débiles, absorbían la fuerza de las otras auras fuertes y sanas. 

De ahí que muchos clarividentes y psíquicos, cuando detectan a ese tipo de auras débiles, evitan el contacto con ellas a toda costa, ya que en caso contrario, no sólo pierden parte de su energía positiva, sino que pueden tardar mucho tiempo en volver a recuperar sus facultades. De la misma manera, los clarividentes y psíquicos que pueden observar el aura, manifiestan que las emanaciones de luz provienen desde el interior del cuerpo, penetrando en la materia desde distintas dimensiones.

Poco después, en el año 1939, los esposos Kirlian, Semyon Davidovich Kirlian y Valentina Kirlian, experimentando con campos electromagnéticos de alto voltaje, en el laboratorio del Hospital de Alma-Ata, en la Unión Soviética, descubrieron lo que después se llamaría la Cámara Kirlian, en honor a sus descubridores. Fue durante uno de estos experimentos que Kirlian recibió una descarga eléctrica en una de sus manos. En el momento de la descarga, se percató de que una especie de halo luminoso le rodeaba, por unos instantes, toda la mano.
Los esposos Kirlian: Semyon Davidovich Kirlian y Valentina Kirlian
A partir de entonces dedicaron sus esfuerzos en la investigación de su descubrimiento, impartiendo conferencias a lo largo y ancho de todo el mundo. Incluso el gobierno soviético de la época financió sus investigaciones.

Las primeras cámaras fabricadas para tal efecto constaban de un generador eléctrico de alta frecuencia, elevado voltaje y de muy baja intensidad eléctrica (es decir, amperaje). Así se permitía que al momento de hacer la fotografía no se electrocutase nadie. La corriente emitida por la cámara se descarga sobre una placa que, a su vez, se esparce sobre el elemento a fotografiar (en el caso de un dedo, alrededor de la piel), creando un campo eléctrico que emana iones y cargas a través del aparato. Si entre la placa y el dedo se coloca una película fotográfica protegida (electrofotografía, llamada kirlograma), se obtiene
la imagen.

Fotografía Kirlian de una hoja
Pues bien, esta nueva cámara fotográfica no plasmaba las imágenes del modo conocido, sino que lo que se quedaba plasmado era el aura de los seres vivos, permitiendo conocer aspectos del aura hasta entonces desconocidos, y aún hoy día es, en su modelo actualizado, el mejor sistema existente para poder visualizar y plasmar el aura de los seres vivos, además de un sin fin de aplicaciones, tanto en el campo esotérico, como físico y psíquico, así como ser un valioso instrumento de diagnostico de enfermedades, con asombrosa exactitud, incluso adelantándose a la sintomatología de la enfermedad. 

Todo esto es debido a que -como ya es reconocido por la ciencia- cualquier tipo de padecimiento o enfermedad que se produzca en el ser humano, se ve reflejado en un primer lugar en los cambios producidos en los puntos y flujos energéticos de la persona afectada, para después verse reflejada en la materia, es decir, en el cuerpo físico. De esta forma, podremos observar cómo, a consecuencia de dichos desequilibrios, la emanación lumínica se manifiesta con ciertos colores de mayor fuerza o que predominan sobre los demás, lo que permite identificar el tipo de enfermedad y los órganos que se encuentran enfermos al estar dichos colores localizados en los mismos. 

Fotografía Kirlian de un dedo
Así por medio de la cámara Kirlian, es posible el control continuo del aura humana, y por tanto conocer con exactitud su estado evolutivo, en sus diferentes facetas: espiritual, emocional y físico. 

Esto es así, debido a que la coloración del aura no es permanente, es decir, va modificándose de acuerdo al estado de ánimo de la persona, por lo que un color determinado en un momento dado, por ejemplo el violeta, no indicaría que la persona en cuestión está altamente elevada a nivel espiritual, pero si, que su ánimo está sufriendo importantes cambios con respecto al tema espiritual. 

De esta forma es como se puede hacer un seguimiento en todos los distintos niveles del aura humana, al poder comparar a través de la fotografía Kirlian, los diferentes matices del color del aura. 

Gracias a la cámara Kirlian, y a la posibilidad de fotografiar el aura, hoy día es aceptada a nivel mundial su existencia, así como conocer una amplia gama de los colores que la componen.

Cámara Kirlian (Nicasio Tovar)

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